Para ti Rom

Your dying Heart by Adrian von Ziegler on Grooveshark
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viernes, 26 de diciembre de 2014

Alegoría de Ana de Austria encarnando a Minerva - Simon Vouet (París, Francia. 1590 - 1649)

Simon Vouet (París, Francia. 1590 - 1649) -
Retrato alegórico de Ana de Austria encarnando a Minerva. 1640.
Óleo sobre lienzo. 202 x 172 cm.
Museo de l´Hermitage, San Petersburgo, Rusia.





     

De que me sirve saber como está mi alma?
triste como el silencio y más sola que la luna
donde ya no importa si estoy en calma,
si soy poeta, ni si soy basura.
JVA...


http://es.wikipedia.org/wiki/Simon_Vouet

http://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Cuadros_de_Simon_Vouet

viernes, 22 de noviembre de 2013

El mágico golpe del maestro leñador. 1855 - 1864. Richard Dadd (Kent, Inglaterra. 1817 - 1886)

El mágico golpe del maestro leñador. 1855 - 1864. Óleo sobre lienzo. 39,4 x 54 cm.
(The Fairy Feller's Master Stroke)
Tate Britain. Londres



Si visitamos la Tate Britain Gallery de Londres, donde tantas obras maestras esperan a ser admiradas, merece sin duda una atención especial por la historia de este artista, una de las obras más singulares poco conocidas y menos frecuentadas: The fairy-feller's masterstroke ( El mágico golpe del maestro leñador ), que fue pintada en el manicomio de Bethlem entre los años 1855 y 1864. Su autor, Richard Dadd, artista, parricida y demente, murió tras haber pasado 42 años encerrado en varios centros de reclusión para dementes, lo que conocemos como manicomios.

En su encierro, efectuó apuntes exquisitamente sombríos de la vida rutinaria de un manicomio, Pero, sin duda, la más memorable de sus creaciones fue un pequeño óleo de 39,4 x 54 cm. Donde se retrata el magistral golpe mágico del leñador para abrir una castaña. cuya realización le ocupó casi 10 años y que dejó inacabado al ser trasladado al manicomio de Broadmoor.

Nos presenta un escenario lleno de estridencia, enredo, lío, mezcla, confusión, desorden, disparidad, complejidad, maraña, heterogeneidad, en un abigarramiento obsesivo, pintado al microscopio, sin huecos ni alivio para la vista y los sentidos. Donde nos representa en un pequeño lienzo una escena en la que un anónimo leñador se dispone eternamente a descargar su hachazo definitivo sobre una gigantesca castaña. Estando presentes como si de una ejecución pública se tratase diversos personajes de fábula, elegántemente vestidos, hechizados o grotescos, margaritas atentas, juncos, frutos caídos, observan con aliento suspenso la ejecución de lo inminente. Quizás esperen ser rescatados de su hechizo o condenas gracias a ese sacrificio incruento e implacable de la castaña, duplicación en la mente de un enfermo de aquel otro sangriento por el cual está encerrado cumpliendo condena, siendo representado el manicomio como un jardín alucinante en el cual están esclavizados. Siendo la vivencia desgarradora del tiempo detenido en la acción lo que está allí pintado.

Octavio Paz dijo lo siguiente de esta obra:
"La espera es eterna: anula el tiempo; la espera es instantánea, está al acecho de lo inminente, de aquello que va a ocurrir de un momento a otro: acelera el tiempo"

En el pequeño óleo no se distingue ni una pincelada: las figuras no parecen pintadas, sino injertadas en un decorado tangible. Consiguiendo un particular sentido de lo infinito, sucediendo todas las acciones rapidamente haciéndonos llevar la vista de un lugar a otro de la obra sin parpadear por si se nos escapa la acción y la perdemos en el tiempo, creando un entorno juntamente opresivo y fascinante.

Trasladado a Broadmoor, Richard Dadd regaló su obra maestra inacabada a uno de sus enfermeros. En su nueva penitenciaría sobrevivió aún 21 años, hasta su fallecimiento el 8 de enero de 1886. 

Esta pintura es hoy una de las obras maestras de la colección de la Tate Gallery de Londres, y hasta el mismísimo grupo Queen le dedicó una canción escrita por Freddy Mercury: The fairy feller’s master-stroke.

(The Fairy Feller's Master Stroke). Detalle.

Eh tú, si tú,
visitante de la Tate Gallery, 
cuerdo entre los orates
deten tus pasos un instante
ante este momento 
del maestro leñador que mágicamente
detenido en el tiempo, 
reflexiona sobre el peso 
sentenciado de lo irrevocable 
y da gracias por tu frágil cordura 
al oscuro destino que tu mente ignora.
  
JVA 

(The Fairy Feller's Master Stroke). Detalle.
 
(The Fairy Feller's Master Stroke). Detalle.

(The Fairy Feller's Master Stroke). Detalle.

Richard Dadd nació en agosto de 1817 en Chatham (Kent), hijo de un distinguido químico que unos años más tarde se instaló en Londres. En esta capital realizó sus estudios de arte y pronto se hizo notar por obras de delicada fantasía plasmada con preciso realismo, como Puck, Titania sleeping y, sobre todo, Come into these yellow sands, una cabalgata de danzantes feéricos en una playa a la luz de la luna que fue la sensación de la exposición anual de la Royal Academy en 1842. Dadd tenía 25 años, y en esa misma fecha partió con su amigo sir Thomas Philips, antiguo alcalde de Newport, a un viaje iniciático por Italia, Grecia, Turquía y Egipto. En el trayecto realizó numerosos esbozos -la Salute de Venecia, olivos de Atenas, camellos turcos, paisajes de Rodas...- y algunos óleos de tinte oriental, muy dentro del gusto victoriano que comenzaba a perfilarse.


Autorretrato - 1823

Contradiction entre Titania y Oberon. 1854 - 1858

Cierto día en El Cairo, se unió a un grupo de hombres que estaban fumando opio en esas famosas pipas de agua. Parece ser que a Richard esto le acabó gustando, porque continuó fumando ininterrumpidamente durante cinco días con sus noches.

A estas pipas de agua los ingleses las llaman “hubble bubble”, por el característico sonido que emiten con sus burbujas al bombear aire a través del agua. Richard Dadd creyó haber descubierto que ese gorgoteo era un lenguaje, y esos cinco días fumó sin parar, tratando de descifrar aquel código. El asunto es que tanto opio, acabó por ocasionarle trastornos en el cerebro.

A partir de entonces su imaginación se desbocó por rumbos infernales y peligrosos.

Titania durmiendo

Su compañero de viaje se dio cuenta de los cambios en la conducta de su amigo, y lo envió de regreso a Inglaterra. Allí, Richard Dadd explica a los psiquiatras que se encontraba poseído por el dios egipcio Osiris, quien le había encomendado una tarea. Los médicos le diagnosticaron insolación, y le recomendaron una temporada de reposo en el manicomio, pero su padre se resistía a aceptar la locura de su hijo, y creyó que lo más conveniente era trasladarlo al campo para que descanse y respire aire fresco, así que se lo llevó consigo.


Caravana en Mylasa - 1845 - 30,5 x 21,3 cm.

DaddCome unto These YellowSands 1842

Una tarde soleada ambos salieron a caminar por la campiña inglesa, y allí, cerca de un claro, Richard asesinó a su padre de un machetazo en la cabeza, y luego, procedió a desmembrar su cuerpo. El cadáver fue encontrado el día siguiente, pero Richard ya había huido a Francia, donde el dios Osiris iba a mostrarle a quien debía seguir asesinando. Al poco tiempo fue arrestado cerca de Fointainebleau cuando estaba a punto de degollar a un desconocido en un tren. Entre sus pertenencias la policía encontró una larga lista de personas que Richard debía asesinar, entre las que se encontraban personalidades como el Papa y el Emperador de Austria. Su propio padre aparecía encabezando la lista. Enseguida fue internado de por vida en el State Criminal Lunatic Asylum, donde dio por terminada su misión con el dios egipcio, y se dedicó completamente a su oficio de pintor. Tenía apenas 27 años. )


Hombre joven - 1853 - 50 x 60 cm.

La huida de Egipto - 1849 - 126,4 x 101 cm

Negación - 1860 - 34,3 x 50,8 cm.
David perdona la vida a Saul - 1854

Músicos errantes - 1878 - 51 x 61 cm.

Parada en el desierto - 1845 - 70,7 x 36,8 cm.



Inspirado en un artículo de Fernando Savater aparecido en el diario "El País" el 24 de enero de 1986.

Fuente: Tate Britain Gallery de Londres.
http://www.tate.org.uk/art/artworks/dadd-the-fairy-fellers-master-stroke-t00598


Atte: Jeús... Arsenal Le Comte.

martes, 15 de octubre de 2013

Extasis de Santa Teresa - Escultura de Gian Lorenzo Bernini (Nápoles, Italia. 1598 – 1680)

Gian Lorenzo Bernini (Nápoles, Italia. 1598 – 1680) - Extasis de Santa Teresa.
1645-1652. Mármol. Tamaño natural. S. Maria della Vittoria, Capilla Cornaro.
Roma, Italia.
 

Esta obra fue encargada por la familia Cornaro para la capilla familiar en la iglesia de Santa Maria della Vittoria, coordinándose con una serie de relieves que flanquean la capilla. Esta muestra una concepción totalitaria de las artes, encontrándose la Gloria Celestial pintada en dos tramos de la capilla, encontrándose también decoradas las pechinas y la cúpula.

Santa Teresa fue canonizada por Paulo V en 1614, mismo año en el que fueron canonizados San Ignacio de Loyola y San Francisco de Borja, constituyendo así una propaganda a través de las artes de los santos de la Contrarreforma.

La iconografía de Santa Teresa es de origen español, apareciendo representada aquí en el momento en que se siente atravesada por el dardo del amor divino, que porta un joven ángel. El ángel de formas clásicas intenta clavar el dardo de oro en la santa completamente arrobada de éxtasis, manifestando aquí Bernini un gran conocimiento de los afecti, al mostrarnos la expresión entre el dolor y el placer de esta.



Vista completa desde el frente de la capilla.

Las diferentes texturas son muy variadas: la textura angulosa y variada de la toga de monja, la mórbida del cuerpo del ángel, la esponjosa de las nubes..., buscando así recrear sensaciones pictóricas. Los pliegues son usados aquí del mismo modo que en San Longinos, utilizándose para destacar determinadas partes, ocultando y encorsetando la anatomía. El gesto del ángel se nos muestra como una pervivencia de las formas clásicas en la obra de Bernini.

Toda la escena se desarrolla en el interior de un retablo transparente, llamado así porque dirige la luz hacia su interior hueco. Este es cóncavo, de planta oval al interior, dentro del cual se filtra la luz de origen invisible que baña al grupo, siendo es utilizada aquí al modo de un escenario teatral.

En los relieves de los laterales se hallan representados unos palcos a los cuales se asoman los miembros de la familia Cornaro que asisten al milagro que se desarrolla en el altar, reafirmando así la concepción teatral de esta obra.


Relieves Laterales donde se hallan representados en los palcos los miembros de la familia Cornaro, asistiendo al milagro.


Esta sirvió para consagrar definitivamente a Bernini, pero también fue con el paso del tiempo la obra que más contribuyó a su descrédito. En el año 1739 ya fue objeto de crítica en las Cartas Familiares de Charles Oz Brosse, donde plantea que Santa Teresa aparenta más estar experimentando un orgasmo que el amor divino, alejándose del ideal clásico.

En esta época entra en crisis Bernini coincidiendo con el pontificado de Inocencio X Pamphili. Éste sucede a Urbano VIII Barberini en 1744, extendiéndose su pontificado hasta 1755, produciéndose durante éste un triunfo del clasicismo en la escultura y una recesión de la actividad arquitectónica de Bernini a causa de su fracaso en la construcción de los campanarios de San Pedro. (Se demolieron los campanarios y fue acusado de incompetente).

 Los Pamphili se encontraban enemistados con los Barberini y así evitaban realizar encargos a aquellos que habían estado relacionados con el anterior papa. Esto supuso un periodo de baja actividad para Bernini que le llevo a sufrir una depresión.

Por su parte, el cardenal Cornaro trataba de evitar ser enterrado en Venecia, su ciudad natal, por el enfrentamiento producido entre su padre Giovanni Cornaro, dogo veneciano, con la familia romana Barberini, cuyo miembro papal, Urbano VIII, le había nombrado cardenal. En un principio había pensado en una representación de San Pablo para presidir su sepulcro en la sencilla iglesia, pero pronto se decantó por una imagen de la santa carmelita española, tras su reciente canonización en 1622, por sus valores místicos y reformadores, prolongándose los trabajos de la suntuosa capilla por un tiempo de cinco años.

Conjunto principal de la obra

Entonces Bernini, como ocurriera en otras ocasiones, cuidó hasta el último detalle, ocupándose del trazado del marco arquitectónico para convertirlo en una explosión colorista de ricos mármoles veteados y aplicaciones metálicas en torno a la blancura del grupo escultórico. El resultado es un espectacular recinto en el que priman los valores escenográficos, con un camarín central en el que se produce el prodigio y dos palcos a cada lado en los que asoman asombrados miembros de la familia Cornaro.
La escena de Santa Teresa en pleno éxtasis ocupa el centro del camarín, está realizada en mármol de Carrara y tiene una altura de 3,5 metros, acompañándose de unos rayos solares en bronce dorado que refuerzan la expresividad de las figuras, que reciben la luz de una claraboya oculta que envuelve la escena de una fingida y teatral "luz celestial" que proporciona a la escultura un contrastado claroscuro de evidentes valores pictóricos, un recurso muy frecuente en el Barroco. 

Escena principal del angel y la santa.

La escena nos muestra precisamente, la experiencia mística narrada por la propia Santa Teresa, en la que describe haber sentido traspasado el corazón, en su amor a Dios, por un dardo de oro portado por un ángel:

"Veíale en las manos un dardo de oro largo, y al fin del hierro me parecía tener un poco de fuego. Este me parecía meter por el corazón algunas veces, y que me llegaba a las entrañas. Al sacarle, me parecía las llevaba consigo, y me dejaba toda abrasada en amor grande de Dios. El dolor era tan fuerte que me hacia lanzar gemidos, mas esta pena excesiva estaba tan sobrepasada por la dulzura que no deseaba que terminara. El alma no se contenta ahora con nada menos que con Dios. El dolor no es corporal sino espiritual, aunque el cuerpo tiene su parte en él. Es un intercambio amoroso tan dulce el que ahora tiene lugar entre el alma y Dios, que le pido a Dios en su bondad que haga experimentarlo a cualquiera que pueda pensar que miento... ".

Angel con el dardo de oro. Al fondo se distinguen los tubos de cobre simulando rayos celestiales

Ajustándose milimétricamente a la narración, Bernini muestra el momento en que el ángel retira la flecha del corazón y la santa queda sumida en una mezcla de dolor y de placer, haciendo partícipe al espectador, de aquella experiencia mística. La santa, en pleno éxtasis, aparece arrobada y abatida sobre una nube de mármol sin pulir, lo que produce una tonalidad más oscura, mientras su cuerpo pulimentado, y el del ángel que frente a ella esboza una sonrisa de complicidad, resplandecen con brillos cerúleos bajo los efectos de la luz, produciendo el efecto de que están suspendidos en el aire, es decir, consiguiendo desmaterializar el bloque de mármol.

 
Detalle del rostro reflejando el éxtasis de la santa

Pero esta escena es sólo una parte de la representación global, pues para reforzar la visión sobrenatural en el espacio superior aparecen querubines entre nubes y otros portando guirnaldas formando un friso, al tiempo que en dos palcos laterales, que simulan ser balconadas de sendas logias recubiertas por colgaduras textiles, como ya os he comentado, participan de la visión hasta ocho personajes de la familia que también muestran su asombro ante el momento de transverberación de Santa Teresa. Con ello consigue Bernini un todo unitario en el que se funden con maestría los valores arquitectónicos, escultóricos y el componente teatral de concepción barroca.

Detalle del rostro del angel

Como consecuencia, el genial pintor, escultor y arquitecto consigue crear una imagen tridimensional de carácter ilusorio que capta y envuelve al espectador y le hace partícipe del arrebato místico con una fuerza desconocida hasta entonces, una experiencia que repetiría veinte años más tarde en el altar dedicado a la Beata Albertoni en la iglesia romana de San Francisco a Ripa.

Iglesia de Sta María della vittoria. Roma, Italia.

La Iglesia de Santa María de la Victoria (en italiano, Santa María della Vittoria) es una pequeña basílica en Roma (Italia), en la Vía XX Settembre. Sin duda, parte de la fama de este templo se debe a albergar una de las obras maestras del Barroco, la capilla Cornaro, espectacular y teatral espacio presidido por el grupo escultórico del que hemos hablado, que representa el Éxtasis de Santa Teresa, de Gian Lorenzo Bernini, quizá la obra más conocida de este autor en el campo de la escultura.

Gracias a J.M.Travieso
Atte: JVA... Jeús... 

lunes, 16 de septiembre de 2013

Sir Frank Dicksee (1853‑1928) - Las dos coronas. 1900.

Sir Frank Dicksee (1853‑1928) - Las dos coronas. 1900. Óleo sobre lienzo. 231 x 182 cm. Adquirida a los Consejeros del Legado Chantrey en 1900 por la actual Tate Britain de Londres.

En Las Dos Coronas Dicksee retrata un príncipe medieval Inglés regresando a casa triunfante sobre un caballo blanco decorado con plumas. Este príncipe usa una corona de oro, contrastando fuertemente con la corona de espinas del cristo crucificado, al cual mira absorto, aunque rodeado de curiosos, el principe se queda paralizado, abstraido ante la visión del crucifijo como (opinión muy personal mía) recordando la falta de importancia del poder temporal y la riqueza.


 Sir Frank Dicksee (1853‑1928) - Las dos coronas. Detalle. 1900. Óleo sobre lienzo. 231 x 182 cm. Adquirida a los Consejeros del Legado Chantrey en 1900 por la actual Tate Britain de Londres.





Las Dos Coronas es una de las obras de una trilogia realizada por Dicksee con un tema medieval, que incluyen la redención de Tannhäuser (1890) y el paso de Arturo (1899), que ya os pondré otro día. Con la diferencia que "Las dos coronas" no representa, así como las otras dos, ningún acontecimiento histórico en particular, Dicksee deja volar su imaginación y aprovecha la oportunidad para crear una escena llena de faustos, pompa y ceremonia. El júbilo de la multitud en el regreso a casa del príncipe lo representa con banderas desplegadas junto con flores y confeti de colores lanzados por las doncellas jóvenes en primer plano y desde el balcón de arriba al paso del caballo llevando encima al príncipe a su paso por el cristo crucificado, despertando las sensaciones que antes os he comentado.


Atte: JVA. Jeús... Arsenal Le Comte Arts.



domingo, 8 de septiembre de 2013

Edward Burne Jones (1833–1898) - " The Briar Rose" Series

Edward Burne Jones (1833–1898) - The Council Chamber Buscot Park  Oxfordshire.
 
 
Edward Burne-Jones (1833-1898) - El rey y su corte, (serie Little Briar Rose), Desde
1871 hasta1872. Óleo sobre lienzo. 60 × 132.5 cm. Museo de arte de Ponce, Puerto Rico.

 
 
Edward Burne Jones (1833–1898) - The Council Chamber.  Delaware Art Museum
 
El rey y su corte o la camara del consejo "The Council Chamber"

La pintura muestra una escena en la sala del Consejo. Los miembros del consejo duermen, al igual que el rey, que se desplomó en su trono. Bajo las cortinas drapeadas y por medio de la ventana se pueden ver más soldados durmiendo.

En las obras de Buscot Park, debajo de cada uno de los principales paneles, hay una inscripción de un párrafo de un poema de William Morris,  en esta obra dice:

"The threat of war the hope of peace
The Kingdoms peril and increase
Sleep on and bide the latter day
When fate shall take her chain away."


La rosa silvestre "Briar Rose Series", es el título de una serie de pinturas del pintor prerrafaelita Edward Burne-Jones ,basado  en el cuento de hadas de la bella durmiente de Charles Perrault, que se completaron entre 1885 y 1890. Las cuatro pinturas originales más importantes de esta serie, La madera de brezo, "The Briar Wood ", la sala del consejo, "The Council Chamber", El Court Garden, la rosaleda "The Rose Bower" y otros diez paneles adyacentes, se encuentran en la casa museo de Buscot Park en Oxfordshire, Inglaterra. A su vez Burne Jones realizó otras series de estas obras, Como las que se encuentran en el museo de arte de Ponce en Puerto Rico, llamada "Littel Briar Rose", realizadas antes que la serie de Buscot Park, la cual consta de tres Óleos los cuales son: El rey y su corte, "The Council Chamber", la bella durmiente, "The Rose Bower" y el príncipe entra al bosque, "The Briar Wood ".
También realizó después de la serie de Buscot Park otra serie de tres lienzos que están repartidos en los siguientes museos: The Garden Court que se encuentra en el Bristol City Museum and Art Gallery. The Council Chamber alojada en el Delaware Art Museum, en Wilmington. Y The Rose Bower que se exhibe en la Hugh Lane Gallery of Modern Art, en Dublin.



Edward Burne Jones (1833–1898) - The Briar Wood. Óleo sobre lienzo, comenzado en 1870 y terminado en 1890, pues sufrió algunas transformaciones dándole un toque distinto al de la primera serie, "Littel Briar Rose". Buscot Park, Oxfordshire.



Edward Burne Jones (1833–1898) - El príncipe entra al bosque (serie Little Briar Rose). Desde
1871 hasta1872. Óleo sobre lienzo, 60 × 127.5 cm. Museo de arte de Ponce, Puerto Rico.


"The Briar Wood"

Esta pintura representa el descubrimiento de los soldados dormidos por el príncipe o un caballero. Mientras duermen se estan convirtiendo en zarzas entrelazados por las espinas de púas de The Briar Rose.
 

En The Wood Briar la inscripción dice:

"The fateful slumber floats and flows
About the tangle of the rose.
But lo the fated hand and heart
To rend the slumberous curse apart."



Los cuatro paneles principales de las obras que se encuentran en Buscot Park, fueron exhibidas por primera vez en la Galería de Agnew en Bond Street, Londres en 1890. Siendo adquiridas por Alexander Henderson después de convertirse en el señor y Barón de Faringdon, para Buscot Park. Cuando Burne Jones visitó la casa y vio las pinturas en su nuevo entorno, decidió ampliar los marcos de cada uno de los cuatro cuadros y rellenar los huecos con la unión de los paneles que continuaron con motivos y zarzas de los rosales de los cuadros principales. Los cuadros no cuentan una historia secuencial, pero registran el mismo tiempo en cada lugar.


Edward Burne Jones (1833–1898) - The Garden Court. Óleo sobre lienzo. Finalizado en 1890. Buscot Park, Oxfordshire.

 "Garden Court":

La pintura muestra a las tejedoras dormidas en su telar. Las paredes del castillo forma el telón de fondo de la pintura al igual que los arcos de rosas.

En el Garden Court , la inscripción dice:

"The maiden plaisance of the land
Knoweth no stir of voice or hand
No cup the sleeping waters fill
The restless shuttle lieth still."




Edward Burne Jones (1833–1898) - The Garden Court. Detalle. Bristol City Museum and Art Gallery ,



 Edward Burne Jones (1833–1898) - The Garden Court. Estudio.


Edward Burne Jones (1833–1898) - La bella durmiente, "The Rose Bower". Óleo sobre lienzo. 1890. 60 x 115 cm, Museo de Arte de Ponce.


Edward Burne Jones (1833–1898) - La bella durmiente, "The Rose Bower". Óleo sobre lienzo. 1890. Buscot Park, Oxfordshire.


Edward Burne Jones (1833–1898) - Estudio sobre La bella durmiente, "The Rose Bower"


 Edward Burne-Jones - La bella durmiente, "The Rose Bower" Fotograbado.


Edward Burne Jones (1833–1898) - The Sleeping Princess (1872-74) Hugh Lane Gallery of Modern Art, Dublin.






 La bella durmiente, "The Rose Bower"

La bella durmiente yace en su cama rodeada de su séquito durmiendo. Las zarzas de la rosa se ven rodeando las cortinas en el fondo

En The Rose Bower , la inscripción dice:

"Here lies the hoarded love the key
To All the treasure that shall be
Come fated heart the gift to take
And smite the sleeping world awake."



  Vista del salón en Buscot Park mostrando dos de los principales paneles - El Court Garden y The Rose Bower - en su contexto entre los paneles adyacentes
 
 
Atte: Arsenal Le Comte.

sábado, 7 de septiembre de 2013

John Melhuish Strudwick (1849 - 1937) - Acrasia, 1888.

John Melhuish Strudwick (1849 - 1937) - Acrasia, 1888. Óleo sobre lienzo acentuado con pintura dorada. 70.50 x 56.50cm. Colección privada de Sir Tim Rice. Fine Art Society, Londres, Inglaterra. Detalle

John Melhuish Strudwick (1849 - 1937) - Acrasia, 1888. Óleo sobre lienzo acentuado con pintura dorada. 70.50 x 56.50cm. Colección privada de Sir Tim Rice. Fine Art Society, Londres, Inglaterra.

 Acrasia es la hechicera mágica en "La reina de las hadas", la obra maestra del siglo XVI del poeta Edmund Spenser.
El poema, publicado con la ayuda de Sir Walter Raleigh en 1570, era una exaltación simbólica de la reina Isabel I de Inglaterra.
Spencer fue una inspiración popular para los pintores del siglo XIX en su búsqueda de historias de hadas y caballerias.
El libro II del poema, a quien pertenece esta imagen, es una alegoría que ilustra la virtud de la templanza, en la que el valiente caballero Sir Guyon, se embarca en una búsqueda para destruir el "Bower de Bliss", un jardín de las delicias tentadoras.

Este trabajo es una fascinante visión de Acrasia arrodillada, con su víctima en el jardín de la glorieta de la Bienaventuranza. Al igual que la hechicera Circe, que convertía a los hombres de Ulises en cerdos y quienes Strudwick había pintado dos años antes, Acrasia seducia hombres y los transformaba en bestias. El caballero derrotado, que ha sucumbido a los encantos de Acrasia bebiendo un sorbo de la poción fatal que le ofrecía, se encuentra con indiferencia en sus brazos, a su merced. Su armadura está salpicada de flores color de rosa, el escudo descansa inútilmente en las ramas, y la espada yace inactiva en el suelo. Más allá de la glorieta, un lago brilla en una puesta de sol dorada.

De entre las ramas de los manzanos, las doncellas de Acrasia cantan una melodía inolvidable junto a los acordes melodiosos de laúdes y cítaras.
La música se convirtió en la metáfora más importante del movimiento estético Prerafaelita, haciéndose eco de forma directa en que el diseño y el color de las pinturas golpeen las emociones y los sentidos del espectador al contemplarlas e imaginemos su sonido.
Al igual que Whistler, Rossetti y Burne - Jones, Strudwick alude a la música en sus pinturas a lo largo de toda su carrera.


John Melhuish Strudwick (1849 - 1937) - Acrasia, 1888. Óleo sobre lienzo acentuado con pintura dorada. 70.50 x 56.50cm. Colección privada de Sir Tim Rice. Fine Art Society, Londres, Inglaterra. Detalle

En Acrasia el artista apela a todos los sentidos e inspira a la imaginación para explorar las ricas texturas de los árboles, que imaginemos oler el sutil perfume de rosas, e imaginemos oir las voces melódicas de las siervas de Acrasia. Es una pintura para verla de día, me refiero a verla con luz natural, sin luz artificial, la decoloración, las armonías de colores suaves y delicados, creados en el estilo prerafaelita por capas de esmaltes puros, nos seducen por su resplandor.


John Melhuish Strudwick (1849 - 1937) - Acrasia, 1888. Óleo sobre lienzo acentuado con pintura dorada. 70.50 x 56.50cm. Colección privada de Sir Tim Rice. Fine Art Society, Londres, Inglaterra. Detalle

Sir Edward Burne Jones, profesor de Strudwick en la década de 1870 , había caído, en un profundo y hermoso sueño romántico, una fantasía muy alejada de lo que percibía como la fealdad de la Inglaterra victoriana. Con visiones de la Italia medieval en mente, Burne Jones, había creado un taller de estilo renacentista a la altura de sus posibilidades,  en el que Strudwick y otros asistentes trabajaban bajo su supervisión en  monumentales ciclos o series de pinturas románticas.
Uno de estas series fue la de la rosa silvestre "Briar Rose Series", basado  en el cuento de hadas de la bella durmiente de Charles Perrault, fue la máxima expresión de su sueño y lo efectuó empleando en su realización a Strudwick. No cabiendo duda que esta monumental obra en la que los caballeros con armadura duermen para siempre dentro de las espinosas zarzas de un castillo encantado, fué en parte, su inspiración para la realización de Acrasia. Ya que el caballero de la obra, adopta la postura del caballero de la izquierda en la primera imagen de la serie llamada " El príncipe entra en el bosque ", que se completó en 1870.


Edward Burne Jones (1833–1898) - El príncipe entra al bosque (serie Little Briar Rose). Desde
1871 hasta1872. Óleo sobre lienzo, 60 × 127.5 cm. Museo de arte de Ponce, Puerto Rico.


Acrasia era una obra crucial para Strudwick, fue pintada para mostrarse en la primera exposición de la "The New Gallery" que había abierto sus puertas ese mismo año en Regent Street. Fue Burne Jones quien animó a su alumno a exponer allí, ya que estaba decepcionado con las normas que más tarde propiciarian su caida de la Galería Grosvenor. Siendo esta exposición la que le dio el espaldarazo definitivo para consagrarlo como uno de los grandes artistas a nivel mundial.

John Melhuish Strudwick (1849 - 1937) - Acrasia, 1888. Óleo sobre lienzo acentuado con pintura dorada. 70.50 x 56.50cm. Colección privada de Sir Tim Rice. Fine Art Society, Londres, Inglaterra.

Atte: JVA... Jeus: Arsenal Le Comte






jueves, 5 de septiembre de 2013

Lavinia Fontana. Manierista (Bolonia, Italia, 1552 - 1614) - Retrato de Antonietta Gonzales 1594 -1595.

Lavinia Fontana. Manierista (Bolonia, Italia, 1552 - 1614) - Retrato de Antonietta Gonzales 1594 -1595. Óleo sobre lienzo. 57 x 46 cm.
Museo del castillo de Blois, Francia.

Al igual que su padre, dos hermanas y otros miembros de la familia, padecian hipertricosis (también comúnmente llamado "síndrome de hombre lobo" http://es.wikipedia.org/wiki/Hipertricosis ), que es una rara enfermedad genética que causa una cantidad anormal de vello en el cuerpo. El padre de Antonietta, Pedro (a veces escrito como Pedrus) González, fue la primera persona conocida que padeció este trastorno. Dada la rareza de la enfermedad, parece un poco sorprendente que muchas personas dentro de la familia González se vieron afectados por la hipertricosis. Un escritor señaló que en términos de patología, "las tres hermanas Gonzales fueron uno en mil millones."

Antonieta y sus hermanas fueron recibidas en las cortes de Europa, después de haber recibido una considerable atención por parte de los médicos y los nobles por igual y también siendo objeto de investigaciones médicas y sesiones de retrato. Antonietta explica un poco de su historia personal en la nota escrita a mano que sostiene en el retrato: "Don Pedro, un hombre salvaje descubierto en las Islas Canarias, se transmitió a su Alteza Serenísima Enrique, el rey de Francia, y desde allí llegó a su Excelencia el duque de Parma. ¿De quién viene primero la enfermedad de Antonietta? y ahora se encuentran cerca de la corte de la señora Isabel Pallavicina, la marquesa de honor de Soragna".  El historiador Merry Weisner-Hanks ha especulado que Lavinia Fontana conoció a Antonietta en Parma.
 
Atte: JVA. Jeús. Arsenal Le Comte.